Las buenas prácticas de la producción lechera abarcan desde la extracción hasta la entrega en centros de acopio o plantas de procesamiento, con el fin de reducir la contaminación en cualquier punto del proceso, garantizar el bienestar de los animales, la calidad de los productos, la protección del medio ambiente y la salud pública.
Beneficios de las buenas prácticas pecuarias
Las buenas prácticas pecuarias (BPP) son un conjunto de normas y recomendaciones para gestionar las producciones pecuarias de forma responsable y eficiente. Actualmente, las unidades de producción están adoptando una serie de procesos estrictos en cada etapa del proceso productivo y aquí te decimos los beneficios obtenidos para los involucrados.
Para el productor
La adopción de BPP asegura el cumplimiento de estándares de calidad e inocuidad exigidos por mercados nacionales e internacionales. Esto abre las puertas a nuevas oportunidades comerciales y a la posibilidad de acceder a nichos de mercado más exigentes y mejor remunerados.
Al producir leche de mayor calidad y con procesos eficientes, los productores pueden obtener mejores precios por su producto. Además, la reducción de pérdidas por enfermedades, la optimización de la producción y el acceso a mercados premium contribuyen directamente al aumento de sus ingresos.
Las BPP promueven una gestión más eficiente y sostenible de la unidad de producción. Esto incluye la mejora de la salud animal, la optimización del uso de recursos, la reducción del impacto ambiental y la profesionalización de la actividad, lo que a largo plazo fortalece la viabilidad y competitividad del negocio.
Para la población
Las BPP se centran en garantizar la inocuidad de la leche a lo largo de toda la cadena productiva, desde la salud del animal, hasta el procesamiento y almacenamiento. Esto brinda a la población la seguridad de que los alimentos consumidos son sanos, libres de contaminantes (microbiológicos, químicos o físicos) y que no causarán daño a su salud.
La implementación y certificación de BPP genera confianza en los consumidores, quienes asocian estos sellos con productos de calidad y seguros para su consumo, así como que las vacas han sido tratadas de manera humana y respetuosa.
Para el sector
La adopción generalizada de BPP eleva el estándar de calidad del sector lácteo en su conjunto. Esto fortalece su imagen, aumenta la confianza de los consumidores y fomenta una mayor demanda en el mercado nacional e internacional.
Un sector lácteo reconocido por sus buenas prácticas y la calidad de sus productos adquiere mayor prestigio a nivel global. Esto facilita la apertura de nuevos mercados y la consolidación de la posición del país como proveedor confiable de lácteos.

Certificaciones y su relevancia
Las certificaciones actúan como un sello de garantía que avala el cumplimiento de los estándares establecidos. Su relevancia radica en la credibilidad y confianza ante los compradores ya que pueden agregar valor al producto, permitiendo a los productores obtener mejores precios y diferenciarse de la competencia.
El proceso de certificación a menudo implica auditorías y revisiones periódicas, lo que fomenta la mejora continua de las prácticas productivas. Obtener una certificación de BPP reconoce el esfuerzo y compromiso del productor con la calidad y la seguridad alimentaria, lo que puede generar prestigio dentro del sector.
En México, existen diversas iniciativas y esquemas de certificación en BPP, impulsados por instituciones gubernamentales, organizaciones de productores y entidades privadas. Obtener certificaciones por BPP es una inversión estratégica que beneficia directamente al productor, garantiza la salud de la población y fortalece la competitividad del sector lácteo nacional.
La implementación y/o aplicación de las BPP se encuentran dentro del esquema de certificación otorgada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) o bien por los Organismos de Certificación (OC) aprobados por la Secretaría para ello y cuya vigencia es de un año a partir de su emisión.

Puntos clave para las buenas prácticas
Manejo de la alimentación
Las BPP buscan garantizar la calidad y seguridad del alimento y agua que se les suministra a las vacas. Para ello, se lleva a cabo una revisión y seguimiento de las condiciones de almacenamiento de los insumos, se realizan planes de control de plagas, programas de limpieza y desinfección en el área, así como de los equipos que procesan alimentos.
También, se debe considerar ofrecer una dieta que cubra todos los requerimientos nutricionales en cada etapa y estado fisiológico, así como colocar comederos y bebederos suficientes para todos los animales del corral.
Manejo de bioseguridad
Implementar protocolos para evitar la introducción y propagación de enfermedades es clave para producir leche inocua. Algunas de estas medidas se realizan restringiendo el acceso de personas y vehículos no autorizados a las áreas de manejo de animales.
Además, disponer adecuadamente de residuos orgánicos y peligrosos para evitar la propagación de patógenos, así como implementar estrategias para el control de plagas y vectores que puedan transmitir enfermedades, y establecer áreas de aislamiento para animales recién llegados o enfermos, son medidas fundamentales para el manejo de bioseguridad.

Manejo de la sanidad
Las prácticas de limpieza y desinfección rigurosas en instalaciones, equipos y durante el manejo de los animales y la ordeña son indispensables para evitar la contaminación de la leche.
También, es importante asesorarte con un médico veterinario que lleve a cabo protocolos de vacunación, desparasitación y control de enfermedades zoonóticas, al igual que vigilar el uso adecuado de los fármacos y el cumplimiento de los tiempos de retiro.
Manejo de la reproducción
El cuidado de la selección genética, la identificación de celos, la salud reproductiva, un programa de sincronización e inseminación, aseguran la eficiente reproductiva general del hato.
Bienestar animal
Un ambiente donde las vacas se sientan cómodas y libres de estrés tiene un impacto directo en su salud, la calidad y cantidad de su producción lechera. Crea un entorno tranquilo, evitando ruidos y cambios bruscos en la rutina, mantener áreas destinadas para cada actividad y proporcionar el espacio necesario.
Ofrecer camas cómodas, limpias y áreas de descanso que cuenten con sombra y refugio, así como una buena ventilación y sistemas de drenaje óptimos, es esencial para prevenir problemas de salud, mejorar el confort y evitar el estrés térmico.
Capacitación y cuidado del personal
Asegurar que el personal esté debidamente capacitado en las BPP, en los procedimientos operativos estándar y/o en las nuevas tecnologías de manejo, no solo tiene un impacto en la eficiencia, sino en el bienestar animal también.
Monitoreo y gestión de datos
Los sistemas de monitoreo como SenseHub™, al ser herramientas de inteligencia animal aplicada a la ganadería, ofrecen beneficios significativos para la implementación y el cumplimiento de las buenas prácticas pecuarias (BPP) durante el ciclo de producción de las vacas lecheras.
Puesto que dan seguimiento en tiempo real al comportamiento del hato a nivel individual y grupal, se puede mejorar la toma de decisiones y evaluar mejor el rendimiento, basándose en parámetros clave de salud, bienestar y reproducción. Algunos de sus beneficios son:

- Mejora del bienestar animal. SenseHub™ monitorea el comportamiento, la actividad y los patrones de rumia de cada animal, detectando estrés calórico, incomodidad o problemas de salud tempranos, para intervenir de forma oportuna.
- Fortalecimiento de la inocuidad alimentaria. Al detectar a tiempo cualquier anomalía, se puede reducir la necesidad de tratamientos intensivos y prolongados con antibióticos, contribuyendo al uso responsable de estos fármacos y minimizando el riesgo de residuos en la leche.
- Refuerzo de la bioseguridad. El sistema alerta frente a cambios repentinos que pueden indicar la introducción de una enfermedad, favoreciendo una respuesta rápida para contener posibles brotes.
- Mejora de los registros y la trazabilidad. Al generar automáticamente una gran cantidad de datos precisos sobre cada animal, facilita el mantenimiento de registros detallados sobre salud, reproducción, comportamiento y producción, fortaleciendo la trazabilidad de la leche desde el origen.
- Apoyo a la capacitación del personal. Los datos y las alertas generadas pueden ser utilizados como una herramienta de aprendizaje para el personal, ayudándoles a comprender mejor el comportamiento animal y a identificar signos tempranos de problemas.
La implementación de sistemas de monitoreo como SenseHub™ potencia significativamente el cumplimiento y los beneficios de las buenas prácticas de producción lechera. ¿Te gustaría cotizar esta solución? No dudes en contactarnos.

Referencias:
- MSD. Buenas prácticas en establecimientos para maximizar la producción. https://www.clubganadero.com/establos-lecheros/
- Productora Nacional de Biológicos Veterinarios (2016). Buenas prácticas para producción de leche sana y de calidad. https://www.gob.mx/pronabive/articulos/buenas-practicas-para-produccion-de-leche-sana-y-de-calidad-57504
- Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (2019). Las Buenas Prácticas en la producción de leche hacen la diferencia. https://www.gob.mx/agricultura/articulos/las-buenas-practicas-en-la-produccion-de-leche-hacen-la-diferencia?idiom=es
- Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (2019). Si eres productor de leche, no lo pienses más y ¡certifícate!. https://www.gob.mx/agricultura/articulos/si-eres-productor-de-leche-no-lo-pienses-mas-y-certificate?idiom=es






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